Es un incentivo a las empresas, contribuyentes de la 1era Categoría de la Ley sobre Impuesto a la Renta, que invierten en capacitación de sus recursos humanos, lo cual se descuenta del monto a pagar de sus impuestos. El monto máximo anual es del 1% de las remuneraciones imponibles pagadas por la empresa en el mismo lapso.

El requisito para hacer uso de este beneficio es ser contribuyente de 1ª categoría según la ley de impuestos a la renta, ya sea renta presunta o efectiva.